Estos casos se instruyen y se juzgan de forma diferente a casi cualquier otro. La fiscalía asigna los delitos sexuales graves a sus fiscales más experimentados, y una condena por delito grave puede acarrear una pena de prisión estatal y la obligación de inscribirse de por vida en el registro de delincuentes sexuales, según la legislación de California. Esa inscripción te persigue en cada trabajo, en cada solicitud de piso y en cada nueva ciudad. Lo que está en juego rara vez se limita a la pena inmediata.
Muchos de estos casos dependen más de la credibilidad y del momento en que se producen los hechos que de las pruebas físicas. El trabajo de la defensa comienza de inmediato: conservar los mensajes de texto y otros mensajes antes de que desaparezcan, identificar quién tenía motivos para mentir, examinar cómo se llevó a cabo el interrogatorio y comprobar si el interrogatorio forense de un menor siguió el protocolo o indujo al testigo.
Los investigadores están entrenados para que te sientas a gusto mientras completas los datos que les faltan para su caso, y una conversación amistosa se convierte en la prueba más contundente en tu contra. Tienes derecho a decir que quieres un abogado y, a continuación, dejar de hablar. Haz uso de ese derecho.
Si te han acusado, se han puesto en contacto contigo o te han detenido en cualquier lugar del Valle Central, solicita una consulta gratuita.
